De camino al encuentro con Claire he hecho dos paradas.
Primero un curso de vipassana de diez días en la verde Inglaterra. En un intento de seguir creciendo como persona y un autro-regalo de despedida de Europa con mi amiga-hermana en el dhamma, Laura. Al finalizar el curso pude quedarme trabajando en el centro de meditación, fueron unos agradables días con viejos y nuevos amigos.
También en el aeropuerto de Londres tuve la sorprendente ocasión de verme con Albert de Zimbabwe que esta en UK intentando hacerse un sitio fuera de su país. Manda recuerdos a Vitoria vilage people!
La segunda etapa fue una visita al país de los cisnes, el cisne es el símbolo del Estado de Oeste de Australia, el mas grande de todos. Aquí me encontré con un lluvioso invierno y una muy agradable ciudad de Perth junto al Swan river. En esta remota ciudad de Australia, pues no hay mucho mas que océano, bosque y desierto en 2000km a la redonda, se respira un ambiente reposado y de lo mas cosmopolita, la mezcla de razas y culturas es la mayor que jamás he visto en términos de proporciones y variedad (europeos, aborígenes y asiáticos con todos los estilos y colores) En arquitectura se mezcla también en la misma calle lo "antiguo" con lo moderno como podéis apreciar en las fotos. Todos los de aquí dicen que es un buen lugar para vivir.
Tenia planeado en la última etapa de mi viaje ir a trabajar al nuevo centro de vipassana en que están ampliando las instalaciones con una nueva sala de meditación. Pero al no haber suficientes voluntarios ni las condiciones climáticas adecuadas se ha convertido en un solitario retiro de unos días, un poco de trabajo, mucha lectura y meditación solitaria rodeado de mucho bosque.
Hoy estoy en la casa de una adorable familia malasio-china que me han acogido en Perth, fuimos a la playa a mojarnos los pies en el Indico. La ultima vez que lo vi fue desde el otro lado, en Sudafrica